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Los folletos son un instrumento básico de promoción para toda empresa. Ya sea en formato de volante, díptico o tríptico, un folleto es una pieza impresa en la que una organización se presenta tangiblemente ante los consumidores. Si los folletos cuentan con un diseño profesional y con una buena impresión y un papel de calidad, entonces serán retenidos por los clientes reales y potenciales para tener una referencia al momento de comprar productos o contratar servicios.
Más allá de todos los avances tecnológicos y las nuevas formas de comunicación, los folletos siguen teniendo vigencia porque son elementos que se pueden guardar, que se pueden consultar en cualquier momento, que son un contacto concreto con una compañía y una forma de expresar una existencia real y confiable por parte de ésta. Un simple volante, un díptico o un tríptico entregados personalizadamente hacen sentir a las personas la presencia y la solidez de una organización, en un mundo en el que todo parece pasar veloz e impersonalmente.
Toda empresa, grande, mediana o pequeña necesita disponer de folletos diseñados por profesionales para consolidar su imagen en el mercado. Dado que el público asocia directamente la calidad estética, comunicativa y de impresión que tiene un folleto con el profesionalismo y la seriedad de una empresa, es imprescindible contar con el trabajo de expertos diseñadores. Ellos son las personas capacitadas para mantener en estas piezas el estilo gráfico de una organización y para hacer de los folletos fuentes de información y de atracción. Los folletos de calidad distribuidos entre clientes antiguos, nuevos, potenciales y otras corporaciones establecen una marca en el imaginario social y son medios concretos para que el público se contacte con una organización.
Volantes, dípticos y trípticos
Los folletos son piezas de papel con distintas formas y plegados en las que se presenta información sobre los productos y servicios ofrecidos por una empresa. Se distribuyen en mano en las calles y en muestras comerciales, como así también por correo mediante listas de clientes. Los folletos cuentan con espacio para brindar información sobre productos, servicios, ofertas, nuevos lanzamientos, precios, descuentos, información de contacto y políticas de una compañía.
Dentro de lo que se denomina "folleto" se distinguen tres tipos: volantes o flyers, dípticos y trípticos. Cada uno de ellos tiene características propias, por lo cual es altamente recomendable realizar campañas de folletería incluyendo tanto volantes como dípticos y trípticos para reforzar desde diferentes perspectivas la identidad corporativa. Le presentamos cada uno de estos folletos y los criterios fundamentales que tienen en cuenta los diseñadores para su diseño específico. Así Ud. comprenderá las diferencias y la complementariedad entre ellos.
Diseño de volantes
Se denomina volante a una pieza de papel rectangular o cuadrada de distintas medidas (una hoja carta, media o un cuarto y otros tamaños), impresa de un lado o de ambos, de distribución masiva en las calles y que presenta un mensaje breve y contundente sobre productos, servicios, precios y ofertas. Los volantes se imprimen generalmente en papel offset o en papel obra, ya que son económicos al momento de hacer una tirada grande. De todos modos, las empresas a veces lanzan promociones de alto impacto con volantes impresos en papel ilustración o en cartulina con acabado brillante. Los volantes suelen imprimirse en blanco y negro o con un solo color para reducir costos, aunque hoy en día también se realizan a todo color porque esta impresión es accesible.
Algunos criterios básicos en el diseño de volantes son los siguientes:
1. Presentar un texto sintético:
el texto debe ser breve, atractivo y claro, para que el público comprenda de inmediato el mensaje y no deseche el volante. Éste debe brindar información importante: nombre de la empresa, productos, servicios, ofertas, precios, información de contacto. Tiene que dirigirse al receptor, empleando el modo imperativo, las preguntas y las exclamaciones, ya que así logrará captar su atención.
2. Elegir tipografías legibles:
se deben elegir no más de dos tipografías para evitar confusiones, y éstas deben ser fácilmente legibles, dado que de lo contrario las personas de inmediato se desprenderán del volante. Por lo general se emplean tipografías en cuerpo grande para llamar la atención y resaltar el mensaje, pero es importante que también mantengan la legibilidad en cuerpo chico. Se recomiendan las tipografías clásicas y no las más raras
3. Seleccionar imágenes coherentes:
en los volantes, según su tamaño, se pueden incluir ilustraciones y/o fotografías para volverlos más atractivos. Sin embargo, deben ser simples ya que la impresión sobre los papeles económicos empleados en los volantes no tiene alta definición. Tienen que ser, además, coherentes con el texto y con la estética de la empresa. Usualmente se incluyen imágenes de los productos y servicios promocionados, y, por supuesto, el logo corporativo. Para evitar la saturación visual no es conveniente incluir muchas imágenes.
4. Hacer combinaciones cromáticas llamativas:
en un volante en blanco y negro se puede jugar con la gama de grises para resaltar información (productos, precios, etc.). En los volantes a un color éste se emplea para destacar información o para recuadros e íconos. Si el volante se imprime a todo color, entonces es importante que el uso de los colores esté bien pensado para evitar la saturación o confusión visual. Las posibilidades son múltiples, pero siempre deben estar presentes los colores del logo corporativo y debe haber armonía entre colores vibrantes y no vibrantes.
5. Considerar el tipo de papel y la terminación:
esto es fundamental para elegir imágenes, tipografías y colores, dado que el papel (obra, offset o ilustración) y la terminación (brillosa o mate) inciden en cómo se ven los colores y en la definición de la impresión.
Diseño de dípticos y de trípticos
Tendremos en cuenta juntos a estos dos tipos de folletos dado que, más allá de sus diferencias son diseñados con criterios similares. Un díptico es un rectángulo o un cuadrado de papel doblado en dos partes, con cuatro caras en total (dos internas y dos externas), en el que se presenta información e imágenes sobre los artículos y servicios ofrecidos por una empresa y sobre sus valores corporativos. Los dípticos sirven para presentar a una compañía y para ofrecer un pequeño catálogo al público.
Tienen distintos tamaños: el estándar es el de una hoja carta y también son frecuentes los de tamaño carta doble. Pueden estar plegados en dos de diversa manera, si bien la tradicional es a modo de libro. Se imprimen generalmente a todo color en papel ilustración o en cartulina brillante o mate, por su calidad gráfica y su resistencia, aunque también se realizan en papel offset y en blanco y negro o a un color para reducir costos.
Un tríptico, por su parte, es una hoja de papel plegada en tres, por lo cual presenta seis caras (tres internas y tres externas), en las que se ofrece información en mayor detalle sobre las actividades y los productos y servicios de una organización. Su medida estándar es la de una hoja carta, aunque también hay trípticos muy llamativos doble o triple carta. Estos folletos pueden plegarse de distintas maneras, más o menos convencionalmente. Se imprimen generalmente a todo color en papel ilustración, aunque también se pueden realizar en blanco y negro o a un solo color en papel offset de un grosor mayor al normal. Tanto los dípticos como los trípticos se suelen imprimir en cantidades pequeñas o medianas de gran calidad y se distribuyen en presentaciones comerciales, a través del correo o de expositores.
Para obtener dípticos y trípticos realmente fascinantes su diseño debe, además de contar con la creatividad del diseñador, seguir estas pautas básicas:
1. Redactar un texto representativo, sintético y claro:
el texto que se incluye en un díptico o tríptico es un componente fundamental. Debe ser un texto conciso, pertinente (presentación, objetivos, productos, información de contacto, novedades, etc.), con una sintaxis y un vocabularios claros (hay que evitar la terminología) y por sobre todas las cosas, debe representar en el modo de expresión la filosofía corporativa. Se puede optar por un registro formal o informal, siempre de acuerdo con el tipo de empresa y de público destinatario.
2. Distribuir el texto en los paneles:
en el panel frontal se debe presentar una frase que sea clara y atractiva, para que el público abra el folleto y continúe leyendo. En las caras internas el texto debe jerarquizarse con títulos, subtítulos, párrafos y viñetas, ya que así se facilita la lectura. En la cara de atrás se debe incluir la información de contacto.
3. Elegir las tipografías adecuadas:
de las tipografías depende la legibilidad del texto y de ésta, que una persona siga leyendo o no un folleto. Por ello se tienen que emplear tipografías clásicas (Helvética, Times, Arial, por ejemplo), ya que permiten una lectura placentera. No conviene utilizar más de dos tipografías, porque se puede generar confusión. Para distinguir los títulos y subtítulos del cuerpo del texto vale aplicar distintos estilos (negrita, itálica, sombreados, etc.). Las tipografías elegidas tienen que ser acordes a la estética de la organización y ser armónicas con los otros elementos gráficos de los folletos.
4. Presentar imágenes consistentes y armónicas:
tanto en el panel frontal como en los paneles interiores es necesario incluir imágenes que atraigan la atención de los lectores y rompan la monotonía. Sin embargo es imprescindible seleccionar unas pocas imágenes significativas, es decir, que representen los valores y productos corporativos. Además, debe haber una armonía entre ellas y con respecto al texto para lograr un folleto de excelente calidad. Se pueden incluir no sólo fotografías e ilustraciones sino también infografías que faciliten la comprensión, especialmente en los casos de folletos que promocionan productos tecnológicos o técnicos. Por supuesto, el logo debe estar presente en el frente para reforzar la identidad corporativa.
5. Elegir una paleta cromática adecuada:
si los folletos se van a imprimir a todo color es preciso seleccionar un conjunto de colores a ser aplicados orgánicamente en las tipografías, fondos, líneas e imágenes de los distintos paneles. Lo ideal es respetar los colores de la compañía, ya que así se consolida la identidad gráfica de ésta. En el caso de los folletos a un color, se puede elegir el color más representativo de una empresa y combinarlo con grises y negro, lo que dará por resultado un diseño elegante y económico. Los colores pueden aplicarse en distintas gamas y se pueden combinar los más fuertes con los más suaves para lograr un diseño sumamente atractivo y equilibrado. Para folletos de máxima calidad se puede optar por colores especiales Pantone, tanto plateados y dorados, como fluorescentes y pasteles.
6. Considerar los distintos paneles como partes de un todo orgánico:
si bien en los dípticos y trípticos cada panel cumple con una función determinada, es fundamental que se emplee un criterio unitario en cuanto a los colores, formas, líneas, fondos, imágenes y tipografías para obtener un folleto con sentido gráfico y capaz de consolidar la identidad corporativa. Una vez decidido el estilo general de un folleto es posible darle a cada panel un toque de distinción que lo haga único y llamativo. El criterio principal para la cara frontal es que sea atractiva, impactante y clara (debe contener una frase breve, una imagen coherente, colores corporativos). Los paneles interiores deben tener una diagramación equilibrada, un texto bien distribuido, espacios en blanco suficientes, algunas imágenes de productos, servicios o instalaciones o bien fotografías de personas y otros elementos gráficos (líneas, viñetas, recuadros, etc.).
7. Pensar una forma de plegado:
los dípticos y trípticos son folletos que se caracterizan por los pliegues, entonces el diseñador debe considerar este aspecto al momento de realizar un diseño. El tipo de plegado elegido condicionará la forma de disponer el texto y los elementos visuales del folleto. Los dípticos suelen plegarse como un libro, aunque también pueden plegarse en diagonal o a la mitad pero no exacta. Los trípticos se pliegan convencionalmente en forma de rollo, pero también se pueden doblar en forma de zeta o en forma de portal. Se pueden proponer plegados realmente creativos, siempre que permitan obtener un folleto legible y fácilmente transportable. Un plegado novedoso aumentará el atractivo de los folletos.
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